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Consejos y curiosidades
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Kinesbel
DIETÉTICA Y NUTRICIÓN

La celulitis no tiene cura, pero si puede detenerse

         Al contrario de lo que la mayoría de revistas y publicaciones rosas, mantienen y anuncian (con increíble falta de ética periodística), la celulitis no tiene cura.
        Mucho menos ética y entrando de lleno en la estafa están las casas de cosmética y productos afines que venden sus cremas para "eliminar la celulitis".
Este tipo de alteración de la piel, de origen desconocido, muy poco estudiada médicamente (lo cual es increíble), no tiene relación con si la
persona está obesa o no, o si es joven o mayor. Puede aparecer a edades muy tempranas (hay niñas con 10 años que ya tienen celulitis) y ataca más a las mujeres que a los hombres, aunque a éstos al contrario de lo que se cree afecta bastante.

El hecho de que sean las mujeres las que más lo padecen (se calcula que un 95% padecen celulitis en mayor o menor grado) puede indicar que los factores hormonales femeninos estarían implicados junto a factores hereditarios en la aparición y desarrollo de la enfermedad.

La "piel de naranja" como normalmente se conoce a la celulitis es una alteración de las capas de la piel desde la dermis, epidermis e hipodermis, rompiendo las trabéculas o células (celdillas, de ahí el término celulitis) que quedan en la zona destruidas, formando como abollones de feo aspecto y peor tacto.

 

La retención de líquidos

         La obesidad o sobrepeso aparece asociado muchas veces con la tendencia a retener líquidos que puede ser debido entre otras circunstancias a:

 

-     Capacidad de la propia grasa a embeber o retener líquidos.

-      Poca capacidad del riñón a filtrar el líquido.

-      Exceso de ingesta de líquido, más del que necesita el organismo.

 

        En general el organismo necesita 3 litros de líquido diarios. De ellos entre litro y medio, (unos 6 vasos) se ingieren como líquidos y el otro liquido y medio proviene del alimento sólido.

La retención de líquidos, junto al estreñimiento son dos causas muy importantes en la génesis del sobrepeso. Porque casi todo es agua.

 

-      La fruta, la verdura y los huevos son casi todo líquido.

-      La carne y el pescado tienen también un alto contenido en líquido.

-     La harina y sus derivados se hacen con agua.

¿Cuándo se retiene líquido?

-      Antes del periodo y/o durante y en la ovulación, se tiene tendencia a retener líquido, lo cual es normal y dependiente de cada organismo (en cuanto a cantidad, etc.).

-      Las enfermedades reumáticas pueden cursar con hinchazón o inflamación, principalmente en las extremidades.

-      Por supuesto en las enfermedades renales o aquellas donde el riñón está comprometido.

Y cuando hace calor, también

-      Los meses de verano suelen ser proclives a aumentar la ingesta de líquido.

-      Pero además cuando hace calor, el organismo tiende a retener líquidos.

-     Y si uno se quema, al sol o por una razón fisico-quimica, también el organismo retiene líquidos, para evitar la deshidratación.

 

        Como pautas ante este comprometido ya que no se conocen bien los efectos que sobre el organismo puedan tener, independiente de que con ellos se pueda o no perder peso.

         No se recomienda por tanto, excepto por estricta prescripción facultativa, el tomar medicamentos.

         La mayoría de ellos tienen efectos secundarios que agravan el cuadro orgánico, introduciendo al individuo en una espiral de consecuencias impredecibles.

Veamos algunos de ésos medicamentos:

 

LAS ANFETAMINAS: TODO UN PELIGRO DE ADICCIÓN

Son sustancias que producen habituación. Su ingesta provoca pérdida de apetito temporal. La utilizan los estudiantes en la creencia de que con ellas mejoran su memoria. Otros las utilizan porque les quita el sueño, aunque esto es cierto, lo es de forma temporal.

 

LOS EXTRACTOS TIROIDEOS

Derivado de una mala tradición médica de que el problema de la obesidad se debía a trastornos de la glándula tiroides y del metabolismo basal, en los años 60 se comenzaron a tratar pacientes con extractos tiroideos, sustancias hormonales de difícil manejo y con amplios y peligrosos efectos secundarios. Entre ellos, taquicardias, nerviosismo, sudoración, etc.

Sólo deben ser aplicados en casos de alteraciones tiroideas graves y bajo control médico.

 

MEDICAMENTOS DIURÉTICOS

Suelen utilizarse para "extraer" el líquido del organismo. Los diuréticos se aplican en pacientes cardíacos, hipertensos o renales cuando existen hinchazones o extravasaciones de líquido. La persona se encuentra como hinchada y con sobre peso, que se aprecia al presionar la piel, que queda como una mancha blanca o pálida.

Los diuréticos, deben administrarse bajo control médico, ya que si bien su mecanismo de acción elimina sodio, que es lo que hace retener el líquido también elimina el potasio, con lo que el corazón puede sufrir efectos secundarios.

 

LOS LAXANTES

Son medicamentos que producen una "irritación" de la mucosa intestinal, con lo que obligan al "bolo alimenticio" a progresar por el intestino hacia el recto.

Este efecto, necesario en casos de estreñimiento crónico, tiene efectos secundarios desagradables como dolores intestinales, mareos, etc. por lo que no se recomiendan, ya que causan un deterioro de la mucosa.

 

Fertilidad y regímenes de adelgazamiento

Los profesionales que se dedica a este problema recomiendan:

 

-      Identificar la causa de la retención de líquido

-     Actuar en consecuencia

-      Utilizar medicamentos diuréticos (que eliminan líquido extra) recomendados por su médico.

 

Periodo menstrual y peso

Aunque la ciencia médica avanza en éste campo y en poco tiempo, las mujeres podrán decidir en qué épocas quieren ser fértiles o no, hoy en día desde la pubertad a los 12-14 años hasta los 48-50, tienen que padecer todos los meses las molestias y necesidades higiénicas del período menstrual.

Varios días antes de que el período llegue, el cuerpo femenino tiende a retener líquido, porque sabe que va a perder líquido y con ello aparecer una deshidratación.

No se sabe cuántos días ni cuanto líquido porque no todas las mujeres reglan igual, ni su duración ni su grado de pérdida sanguínea.

Es lógico por tanto que durante los días previos e incluso durante el período menstrual, la mujer no solo no pierda peso si hace dieta, sino que al contrario lo gane.
         No es extraño ver hinchazón en manos, pies, en las mamas o en la zona del vientre durante el período menstrual, además de cambios de carácter típicos en éstos días y la aparición de migrañas y dolores de ovarios, sobre todo en mujeres que no han sido madres todavía.

Aquellas mujeres que toman la píldora anticonceptiva saben que sus molestias se aminoran dado el aporte previo hormonal, pero que vuelven a aparecer cuando dejan de tomar la píldora.

 

SI SE ESTÁ ADELGAZANDO

En ciertas ocasiones si se está en régimen de adelgazamiento el período puede venir en su día (ciclo de 28 días) o aparece retardadamente, lo cual es lógico. Incluso si se está adelgazando, sobre todo el caso de mujeres jóvenes, se puede retrasar el período meses.

Estas situaciones no deben alarmar ni tratarse hormonalmente para lograr la bajada del período, aunque es el ginecólogo el que debe valorar siempre ésta situación.

Una vez llegado al peso ideal los problemas del período se normalizan volviendo a tener la misma periodicidad.

 

El empleo de pastillas "adelgazantes"

Para aquellas personas que no tienen fuerza de voluntad para llevar una dieta alimentaria, bien para perder peso o para mantenerse, existen tratamientos médicos, que ayudan a controlar el peso pero con la toma de medicamentos.

Sin embargo científicos franceses han detectado que dietas de adelgazamiento bajas en lípidos (grasas) que restringen la ingesta de calorías, pueden producir en tan solo cuatro días alteraciones hormonales en las mujeres delgadas.

La disminución calórica puede afectar al sistema endocrino y por ende a la producción de hormonas sexuales. Y ello se complica con la privación o falta de diversas vitaminas, esenciales, que no se aportan en un régimen de adelgazamiento y que puede llevar a problemas de malformaciones en los fetos.

Una dieta no controlada en que la persona se pone a su exclusivo capricho puede acarrear aportes bajos de hierro, cobre, cinc, magnesio o calcio, lo cual conlleva a niños prematuros (nacidos antes del 9º mes de gestación y de nacimiento de niños con peso inferior al normal.

Un régimen dietético que produzca adelgazamiento influye sin duda en el retraso o adelanto de los períodos menstruales, incluso hay casos en que se puede estar sin período unos meses. Sobre todo en mujeres jóvenes.

 

Alimentación e hipertensión

Se juntan dos de las principales enfermedades del siglo XXI. Una mala alimentación, lleva a que la hipertensión no sólo se desarrolle si no que se instale definitivamente. Analicemos cuales son los factores alimentarios que intervienen:

-      Obesidad y sobrepeso: Hay una relación muy estrecha entre la obesidad y la presencia de cifras elevadas de tensión arterial. Además la obesidad constituye de por sí un factor de riesgo independiente para la aparición de otras enfermedades.

-      Ingesta de sal: El sodio actúa provocando retención de agua, aumentando en volumen circulante y reduciendo la luz del lecho vascular arterial. En la actualidad se acepta que la reducción de la ingesta de sal disminuye los niveles de presión arterial.

-     Calcio: Estudios epidemiológicos sugieren que una dieta rica en calcio podría prevenir la presencia de hipertensión arterial. Estos datos precisan de confirmaciones más contundentes.

-      Deficiencias de potasio y magnesio: Las dietas pobres en potasio y magnesio se han asociado a la HTA.

-      Exposición al Plomo: La exposición excesiva al plomo ambiental parece influir en la génesis de la elevación de la presión arterial.

-      Grasas saturadas: Existen datos que vinculan una dieta rica en grasas saturadas con un aumento significativo de las cifras de tensión arterial y con un empeoramiento evolutivo de la HTA.

-      Ingesta de café: La ingesta de café de manera crónica no se ha relacionado con la hipertensión, aunque sí se ha comprobado que una ingesta aguda de cafeína puede provocar una subida brusca de la presión arterial.

-      Alcohol: Existe una relación desfavorable entre el consumo de alcohol y la HTA. En mujeres tiene un efecto mayor, precisando consumos menores. En varones se considera que hasta el 10% de los casos de HTA se puede deber al alcohol.

 

Depresión y dieta

Millones de personas padecen depresión en el mundo occidental. Una enfermedad que se extiende cada vez más y de la que no es fácil salir a veces. Bien es verdad que existen tratamientos que consiguen mejoras espectaculares y que controlándose son difíciles hoy en día las recaídas.

Sin embargo hay otras medidas además de los tratamientos farmacológicos que ayudan a salir de la depresión. Uno de ellos es una dieta adecuada al problema.

Muchos pacientes con depresión tratan de hacer dieta para bajar peso. El resultado es muy malo, porque los medicamentos antidepresivos interfieren de forma importante en el metabolismo. No se debe hacer dieta si se está en una fase depresiva.

 

Dieta en la úlcera de estómago

Los pacientes que tienen ulcera de estomago, deben seguir una dieta alimenticia muy estricta para evitar tener que ser operados o una vez operados para que no se les reproduzca.

En la ulcera de estomago intervienen varios factores, no solo el alimentario. Una vida sin estrés, sin tensiones nerviosas ni preocupaciones ayuda de forma decisiva en esta enfermedad.

De igual forma el abandonar el tabaco y el alcohol contribuye junto con una alimentación correcta a que la ulcera de estomago o de duodeno, no requiera intervención quirúrgica y por supuesto que no conlleve a una ulcera sangrante con las complicaciones que ello acarrea para la vida.

 

¿Tiene usted colesterol?

El colesterol es una grasa que forma parte de los lípidos que tenemos en nuestro organismo.

Las grasas son esenciales para la vida. En los primeros años vitales para el crecimiento cerebral y de otros tejidos y más adelante muy importante en el desarrollo.

Sin embargo hay personas que por herencia generalmente o por una enfermedad, tienen el metabolismo de las grasas orgánicas alterado.

Así aparece el famoso colesterol o los triglicéridos que forman parte de ése conjunto de grasas que en exceso se depositan en el interior de nuestras arterias colapsando el paso de la circulación y en algunos casos conduciendo a la muerte.

Una alimentación pobre en alimentos grasos ayuda a controlar el que no haya exceso de ésas grasa (colesteroles, etc.) pero NO LO CURAN.

Y además en contra de lo que la gente cree y algunos médicos ignorantes también, las personas que no tienen problemas con el metabolismo de las grasas pueden comer sin miedo sobre todo alimentos que se basan en proteínas y grasa (la carne y el pescado por ejemplo).

 

Dieta contra el ácido úrico

Los buenos comedores de carne o los bebedores de vino tinto, son propensos a padecer gota. Se llama así al aumento del ácido úrico en el torrente sanguíneo, que produce depósitos de ése ácido en forma de "tofos" gotosos.

Esos tofos se desplazan por todo el organismo y se depositan en las articulaciones produciendo un dolor intenso, que no disminuye con ningún calmante, impide la marcha y se calma, cuando el tofo se desplaza por el torrente sanguíneo.

Los alimentos que contribuyen en gran medida a la existencia de la gota (enfermedad de contenido genético muy probablemente) son fundamentalmente las proteínas de las carnes rojas. También el tanino que contiene el vino tinto, contribuye a aumentar la cifra de ácido úrico.

Colchicina, alopurinol, son los tratamientos con fármacos que se utilizan para reducir los niveles úricos en sangre, aunque los dolores suelan aparecer de forma intermitente, a pesar de la medicación.

Un continuado y excesivo acumulo de ácido úrico puede provocar cálculos renales y/o un fallo en éstos órganos que puede poner en compromiso la vida de la persona.

 

Obesidad e hígado graso

Muchas personas nos consultan por la relación entre obesidad e hígado graso. Y existe relación, aunque también hay personas que estando delgadas pueden padecer hígado graso.

El hígado graso es una alteración de ése órgano, por la cual, alrededor de él se va depositando una capa de grasa, que proviene de la función del propio hígado, incapaz de almacenar en su labor metabólica, la grasa sobrante.

Recordemos que el hígado es la "caldera" donde se "queman" los alimentos. Es el órgano rector de lo que se aprovecha o no de los alimentos luego de su paso por el aparato digestivo, donde son tratados.

Obviamente si existen problemas metabólicos a nivel del hígado, si por razones genéticas o adquiridas, éste órgano no trabaja normalmente, entonces puede aparecer el hígado graso. Para que lo entiendan mejor es algo similar a lo que se hace con los patos, que se les engorda artificialmente (incluso se les mete el alimento a la fuerza, con el fin de que se produzca el "foie gras" o hígado graso, que luego comemos.

Por tanto un sobre exceso de trabajo al hígado que puede ocurrir si se come mucho o se toman alimentos que obligan a trabajar mucho al hígado, éste no tiene capacidad para eliminar la grasa que se desprende de la combustión alimenticia. Y entonces el hígado comienza a "rezumar" grasa.

Pero ésta situación, normal en el obeso, también aparece en las personas que beben alcohol. Una persona que bebe alcohol todos los días (es decir una gran mayoría de gente por encima de los 20 años), puede desarrollar un hígado graso. De hecho un porcentaje superior al 50% de las personas adultas mayores de 45 años, tiene hígado graso y casi seguro que debido a que TODOS los días ingiere alcohol, en mayor o menor medida (unas cervezas, unos vinos, whisky, etc.)

El hígado graso, por lo general sólo se detecta tras una ecografía y puede ser un problema grave si la persona no corrige su hábito de beber alcohol o su obesidad. Porque ésa misma grasa que rodea al hígado puede impedir que éste llegue a funcionar. Mientras tanto el hígado cumple sus funciones metabólicas sin problema. De ahí el peligro de ésta dolencia o síntoma, que es silenciosa. Avisa generalmente cuando la alteración del hígado, es grave e irreversible.

Evite al alcohol de forma diaria y manténgase en un peso óptimo.