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Desmontando mitos
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Kinesbel
DIETÉTICA Y NUTRICIÓN

DIETAS DE MENTIRA

"Pierda cuatro kilos en tan sólo cinco días". "Consiga un cuerpo de cine". Son algunos de los típicos reclamos que durante todo el año inundan portadas de revistas, anuncios publicitarios y demás medios dirigidos, en su mayoría, al público femenino.

        Son remedios potencialmente perjudiciales para la salud y que tampoco logran el objetivo prometido.

La de la alcachofa, la del sándwich o la de 'Weigth Watchers' son tan sólo algunos ejemplos de dietas que en su mayoría pueden tener consecuencias negativas sobre la salud. La Asociación de Dietistas-Nutricionistas Diplomados de Navarra (ADDENA) en España ha estudiado éstas y otras 33 falsas 'dietas milagro' para demostrar que todas ellas "son deficitarias, en mayor o menor medida, de algún nutriente esencial y pueden acarrear problemas de salud si se utilizan de forma continuada", según publica la revista 'Consumer'.

Las autoras de la investigación analizaron un total de 86 dietas extraídas, durante dos años, de distintas revistas en su mayoría femeninas: 'Cocina ligera y vida sana', 'Cosmo dietas', 'Cuerpo de mujer', 'Dietética y salud', 'Elle', 'Guía Prevenir', 'Las 100 mejores dietas', 'Línea saludable', 'Mía', 'Mujer de hoy', 'Muy saludable', 'Salud vital', 'Silueta de Mujer', 'Weight Watchers' y 'Woman'.

De todos los ejemplos estudiados finalmente se quedaron con 36. "Se descartaron aquellas dietas de menos de una semana, las que incluían alimentos que no se pudieron calibrar por no aparecer en las tablas de composición [...] y aquellas que ponían el nombre de platos de elaboración compleja y luego no indicaban los ingredientes ni las cantidades", señala la investigación.

Además de resaltar los peligros que estos regímenes alimenticios pueden tener sobre la salud, los expertos señalan que la mayoría de ellos no sólo no consiguen el objetivo deseado sino que pueden dar lugar a lo que se conoce como 'efecto yo-yo'.

"Cuando el organismo se adapta al engaño utiliza menos nutrientes para 'ahorrar'. Pero, cuando vuelves a lo habitual, se produce un efecto rebote ya que el cuerpo está 'en plan ahorrativo' y gasta menos. Por eso, si ha adelgazado dos kilos puede ganar tres kilos, hasta que pasa el organismo se reactiva", explica Javier Aranceta, secretario general de la Sociedad española de Nutrición Comunitaria.

Y añade que "este tipo de dietas -unas centradas en las proteínas, otras en los hidratos de carbono- lo que pretenden es atraer al usuario, que coma algo rico con la idea de que no le va a engordar. Son dietas que no han tenido ni van a tener ningún futuro. En el caso de los anuncios de centros de adelgazamiento lo único que adelgaza al final es el bolsillo del paciente".

Las autoras de la investigación dividen las dietas en seis tipos:

-      Basadas en un sólo alimento (dieta del espagueti, la papa o el espárrago): "pueden producir trastornos digestivos y psíquicos, ya que rompen el ritmo alimentario normal".

-      De muy bajo o bajo valor calórico (dieta de 150 gramos o de las proteínas): son las que aportan entre 400 y 1.000 kilocalorías al día. Malestar general, mareos, intolerancia al frío, pérdida de cabello, amenorrea, insomnio o depresión son algunos de los efectos secundarios de este tipo de dietas.

-      Dietas hipoenergéticas (dieta de la uva, del helado o del arroz integral): aunque suministran más calorías que las anteriores si su aporte es menor de las 1.200 kcal al día no son nutricionalmente adecuadas.

-      Dietas pobres en hidratos de carbono y/o ricas en grasas (dieta de la naranja o de las proteínas): descalcificación ósea y daños renales, pérdida de líquidos, altos niveles de ácido úrico y de colesterol, halitosis, sensación de náuseas o estreñimiento, son algunas de las consecuencias de esta clase de regímenes.

-     Dieta rica en hidratos de carbono (dieta de la piña o del arroz integral): provocan "carencia de ácidos grasos esenciales, vitaminas liposolubles y proteínas", indican los autores.

-      Dietas 'pintorescas' (la dieta del buen humor, del sándwich): incluyen menús exóticos, las anuncia un personaje famoso y no aportan una correcta nutrición.


        "Todas las dietas analizadas en este estudio son deficitarias en minerales y vitaminas, [...] su seguimiento implica riesgo de carencias de micronutrientes como el calcio, el hierro o las vitaminas, con los consiguientes trastornos orgánicos y metabólicos, más o menos relevantes, en función del estado de salud de la persona y el tiempo de aplicación de la dieta", concluye el trabajo.

Una idea que comparte el secretario general de la Sociedad española de Nutrición Comunitaria. "Al analizar todas estas dietas, muchas de ellas con nombres sinfónicos o persuasivos se ve que son insuficientes, están sesgadas ya que con ellas la personas comen de manera incompleta. Supone un menor aporte de energía pero de una forma desequilibrada", comenta.

Y añade que con estos regímenes "no ofrecen un modelo alimentario completo, ya que suelen polarizar en un sólo alimento, por ejemplo la toronja. Además, con ellos pierde agua, proteínas y músculo pero no grasa".

LA DIETA NO PUEDE DETERMINARSE A PARTIR DEL GRUPO SANGUINEO, SEGUN UN NUEVO ESTUDIO

El director del Centro Hematológico de la Academia de Ciencias Médicas de Rusia, Andrey Vorobiov, al comentar unos estudios efectuados en EE UU, según los cuales, por ejemplo, los individuos que tienen el primer grupo sanguíneo pueden comer carne de vaca, cordero, nueces y pescados rojos, pero deben abstenerse de consumir quesos, leche, yogur y pasta, ha manifestado que el grupo sanguíneo representa en sí un sistema de aislamiento y no tiene nada que ver con la dieta.

El académico ha hecho recordar que la función fundamental de la sangre estriba en defender el organismo contra la penetración de células ajenas, infecciones y virus, así como ha informado que durante los últimos años los hematólogos han alcanzado colosales logros en la lucha contra los leucocitomas, linfogranulosis y linfomas. En varias veces se ha reducido la mortalidad de mujeres provocada por grandes pérdidas de sangre durante el parto. Ya hemos empezado a curar tumores que antes no sabíamos tratar, porque ya conocemos su naturaleza a nivel molecular, dijo el científico.

LOS ADOLESCENTES QUE HACEN DIETA PUEDEN ACABAR MÁS GORDOS

Las dietas y otras medidas menos saludables para hacer bajar la báscula pueden tener a largo plazo efectos contrarios a los deseados: no sólo acabar con más kilos, sino atrapar a los chavales en conductas alimenticias nocivas.
Los esfuerzos por adelgazar a temprana edad no son recomendables. Las dietas y otras medidas menos saludables para hacer bajar la báscula pueden tener a largo plazo efectos contrarios a los deseados: no sólo acabar con más kilos, sino atrapar a los chavales en conductas alimenticias nocivas, en la adopción de técnicas extremas de control de peso y conducirles hacia los desórdenes alimentarios. Estos son los inquietantes hallazgos del trabajo publicado en el último 'Journal of the American Dietetic Association'.

Sus autores preguntaron a 2.500 adolescentes estadounidenses sobre sus tentativas de perder peso y cómo lo habían hecho. Cinco años después, la tasa de obesos entre los que trataron de adelgazar era tres veces superior respecto a los que no lo hicieron. También resultó mayor el riesgo de que comieran de forma compulsiva o recurrieran a tácticas de adelgazamiento no aconsejables, como vomitar, tomar pastillas, laxantes o diuréticos.

Los autores recuerdan que los intentos por perder peso a estas edades, saltándose una comida o remplazando alimentos por bebidas dietéticas e, incluso, haciéndolo de forma saludable (tomando frutas y verduras y evitando los dulces) ofrecen pocos beneficios.

El mero hecho de hacer dieta, aunque ésta fuera sana, se asoció a una mayor frecuencia de sobrepeso y de trastornos de la alimentación, al menos entre las chicas. Los investigadores proponen ayudar a los jóvenes a que adopten cambios saludables y duraderos en sus hábitos alimenticios y de ejercicio físico, en vez de que busquen medidas rápidas e ineficaces.