dietetica-en-situaciones-especiales001009.gif
dietetica-en-situaciones-especiales001008.gif
dietetica-en-situaciones-especiales001007.gif
dietetica-en-situaciones-especiales001006.gif
dietetica-en-situaciones-especiales001005.jpg
dietetica-en-situaciones-especiales001004.gif
Situaciones especiales
dietetica-en-situaciones-especiales001003.jpg
dietetica-en-situaciones-especiales001002.jpg
dietetica-en-situaciones-especiales001001.jpg
Kinesbel
DIETÉTICA Y NUTRICIÓN

ALIMENTACIÓN Y EMBARAZO

En el embarazo

         Debido al aporte extra que necesita el organismo, no es recomendable el realizar una dieta que no sea supervisada por su médico.

         Sabido es que el embarazo es una etapa especial de la mujer, en la que se dice que debe "comer por dos" lo cual no es cierto.

        Lo importante en el embarazo es:

- Llegar a él con un peso normal, adecuado para la edad y la talla de la mujer.

- No sobrepasar los 12-14 kg, que se suelen ganar fisiológicamente en el embarazo.       

Si se llega con sobrepeso las molestias durante el embarazo, los riesgos durante el parto y las posibilidades de problemas en el feto, son sin duda mayores.
Y si se pasa uno del peso que debe ganar normalmente, las ultimas semanas del embarazo serán un problema, el parto será más complicado y el posparto o recuperación un calvario.

Postparto

         Puede iniciarse el adelgazamiento inmediatamente después del parto si no va a alimentar al niño al pecho.

         El único problema que puede ocurrir es que pierda menos (50%) hasta que se restablezca el periodo.

Después de un aborto

En los casos de aborto ocurre igual que en el embarazo o parto. Existe un cambio hormonal y por lo general cursa desde el punto de vista de la dieta como un parto.
         La fecha de aparición del período menstrual es importante porque mientras no se restablezca el ciclo menstrual las retenciones de líquidos impedirían que se pierda peso con normalidad.

INFANCIA

No se recomienda que un niño/a menor de 12 años haga dietas a no ser que tenga una obesidad mórbida, en la que la cirugía acompañada de régimen tiene buenos resultados. Afortunadamente este caso es poco habitual.

En los niños/as lo que se debe hacer es RESTRINGIR la ingesta de algunos alimentos. Generalmente los más ricos en hidratos de carbono rápidos, que además son los menos saludables.

Chocolates, azúcares, helados, golosinas, dulces, etc. son los que primero hay que eliminar de la dieta. Ello debe ser gratificado con otro tipo de postres o tentempié, frutas, queso, yogures, etc.

El pan no es buen compañero de viaje en los niños/as obesos, aunque sea un buen alimento por la fibra que aporta. Es preferible restringirlo, dando embutidos o fiambre o queso, pero sin pan.

Aprender a comer sin pan, es esencial para corregir y evitar problemas de peso.

El ejercicio sí es buen compañero de viaje. Si el niño/a come mucho pero hace ejercicio, las posibilidades de que engorde son escasas. En todo caso será un niño/a fuerte, pero no gordo.

Es muy importante que tomen verdura desde pequeños, para ello hay que "enmascararla" con rebozados, queso derretido o rallado, con huevo, en tortilla, etc. Debe probarse con cualquier tipo de verdura y no sólo algunas de ellas.

En el niño/a con sobrepeso es muy importante estar encima de él pero sin obsesión, porque se ponen más nerviosos. El propio desarrollo del niño/a marca sorpresas. Niño/as con sobrepeso de pequeño/as, son delgados de mayores.

Las niñas tienen que salvar su período puberal en el que desarrollan el pecho y tienen su primera menstruación. Es ahí desde donde hay que marcar un control del peso, porque es cuando se conforma la figura y el metabolismo de la mujer.

TERCERA EDAD

Por encima de los 70 años, las posibilidades de tener sobrepeso son escasas, salvo que se haya tenido un historial de obesidad durante toda la vida.

La actividad interna del organismo va decreciendo por lo que el metabolismo también lo hace.

Además factores como la debilidad de la dentadura hacen que la persona coma menos.

Las enfermedades o "achaques" obligan al individuo a comer menos: hipertensión, colesterol, ácido úrico, artritis, osteoporosis, etc., conforman unas patologías que no ayudan al engorde.

El ejercicio físico disminuye también, pero influye más en los problemas articulares y en los circulatorios que en el metabolismo alimentario.

El planteamiento económico también influye ya que las personas en la tercera edad tienden a disminuir gastos entre ellos la cesta de la compra que se vuelve más exquisita en calidad que en cantidad.

Una persona gruesa en la tercera edad tiene menos posibilidades de mejorar su estado, ya que los procesos metabólicos son muy lentos.

Además se hace menos ejercicio lo que provoca una eliminación pobre de la grasa.